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Ruta Verde

Panoramica de las islas Columbretes

Dificultad: Baja
Duración aproximada: 1 hora y 35 minutos

Este recorrido, señalizado en el mapa en color verde, se inicia en la rotonda de la entrada a la población desde la N-340, junto al parque en cuyo entorno se instala el mercadillo de los jueves y junto a la estación de servicio.

Una vez en este punto tomaremos la Avenida Benicàssim, donde giraremos la primera a la derecha para, a unos cien metros, girar hacia la izquierda justo antes del puente.
Rutas
Llegaremos entonces a un cruce: a la izquierda se sube a la Urbanización El Balcó; a la derecha, que es el camino que tomaremos nosotros, tras recorrer apenas cien metros giraremos de nuevo a la izquierda, retomando la compañía del barranco que habíamos abandonado en la pinada. Volveremos a cruzar su habitualmente seco cauce y ante nosotros se abrirá un túnel. Este túnel cruza bajo la AP-7 y lo utilizan tanto las aguas violentas de barranco en las avenidas cíclicas, como los vehículos y peatones, por lo que, evidentemente, en épocas de “gota fría” es desaconsejable transitarlo.

Ya al otro lado, llegaremos enseguida al entrador de la pista de karts, que dejaremos a nuestra derecha. Estamos llegando a la Urbanización “El Balcó”.

Al llegar al cruce tomaremos nuestra derecha, ya que a la izquierda la carretera desciende hasta el mar. Continuaremos nuestro camino hasta una bifurcación que se encuentra a trescientos metros aproximadamente. Y otra vez a la derecha, ya que el camino de la izquierda nos conduciría a las antiguas cuestas de Oropesa del Mar en la N-340. De pronto llegaremos a dicha carretera. Para atravesarla sin peligro bajaremos por la derecha al cauce de nuestro conocido barranco, pasaremos bajo el tráfico de la carretera y nos encontraremos ya a las faldas de los montes que vamos a pasear y recorrer.

Nada más salir del túnel tomaremos la carretera de la izquierda. A partir de ahora el barranco quedará a nuestra izquierda y, según vayamos ascendiendo, se hará más y más abrupto.

Conviene indicar que en esta zona, muy castigada por los incendios, no hay apenas sombras, por lo que es imprescindible el uso de gorras o sombreros. Por el contrario, esta circunstancia hace que el paisaje que va apareciendo en nuestro camino presente la magnificencia de la desnudez de la roca caliza sobre el manto verde del renacimiento cíclico de la naturaleza.

Poco a poco iremos ascendiendo hasta superar la altura de las montañas que vamos dejando a nuestra espalda. Aparecerá entonces la línea azul del mar y, en su horizonte, si el día es claro, podremos distinguir la silueta del archipiélago de las Columbretes, islas de origen volcánico situadas a unos 35 Km. de la costa. La última parte del recorrido se hace un poco dura debido al pronunciado desnivel de la carretera y, sobre todo en días soleados, al calor que podamos haber pasado.

Al llegar al pozo de Jovellús, rodeado de algunas casas de labor, es posible que encontremos toros sueltos. Efectivamente, en la zona hay una ganadería de reses con sus correspondientes corrales. Estos toros, en descampado, no son peligrosos; basta con no acercarse mucho a su terreno ni molestarlos. Continuando nuestro camino hacia el oeste llegaremos enseguida a un cruce de caminos y desde él veremos, a nuestros pies, La Plana de Castellón. En un primer término Benicàssim y Las Villas; a lo lejos la ciudad de Castellón y su puerto El Grao. La carretera que desciende, a nuestra izquierda, baja a Benicàssim y muere junto al cementerio en la N-340. Nosotros tomaremos la derecha para, a cincuenta metros, volver a encontrarnos una bifurcación.

Esta ruta acaba aquí, pero esto es sólo el principio, pues es desde este punto donde tendremos que elegir el camino que nos ha de llevar de vuelta a nuestro punto de partida. Tenemos tres opciones y dependerá mucho de la compañía que llevemos y del cansancio que sintamos para escoger entre ellas.